El misterio de comerse las pruebas
Esto sucedió en EEUU, en Cleveland para ser más exactos, aunque tras ver la habilidad y rapidez mental del arrestado bien podríamos llamar a la población: Clever-land (La tierra de los listos).
** Vamos al grano **
Exacto, como Clerasil.
Bien, resulta que a este personaje lo detienen. Cuando empiezan a sacar todo lo que tiene en los bolsillos, el tipo se da cuenta que un papel lo delata, así que ni corto ni perezoso… se lo zampa a lo Rita Barberá.
** Un error policial **
Efectivamente, no se pueden dejar objetos peligrosos al alcance de los niños… ni pruebas inculpatorias al alcance de una boca… eso es dejárselo “a pedir de boca”.
En este caso podemos decir que “por la boca… se salva el pez”.
** No lo intenten en sus casas **
Efectivamente, sobretodo si tienen al amante en la cama y aparece su marido… por lo que más quieran, ¡¡no se coman al amante!!!
En el registro policial:
Policía: Entonces… ¿se comió al amante?
Ella. Sí, pero es que compréndalo, el tío estaba para comérselo.
Policía. ¿Hay antecedentes caníbales en su familia?
Opción 2:
Policía: Entonces… ¿se comió al amante?
Ella. Es lo primero que se me ocurrió, puede que sea porque instantes antes me suplicaba que se lo comiera todo.
Policía. Entiendo, me temo que esta comida no terminó con final feliz.





